Además de reclamar un aumento salarial del 10%, empleados denuncian carencias en hospitales y clínicas; los bloqueos han provocado caos vial en el Estado de México.

La falta de medicamentos, la escasez de insumos y la insuficiencia de personal médico se colocaron en el centro de las protestas de trabajadores del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), quienes salieron a las calles para exigir mejoras salariales y condiciones dignas para desempeñar sus funciones.

Las manifestaciones, registradas durante esta semana en 15 estados y la Ciudad de México, se intensificaron este viernes con bloqueos en distintos puntos del Estado de México. Los empleados advirtieron que mantendrán sus movilizaciones hasta obtener respuestas a sus demandas.

En el Hospital General de Zona 220 de Toluca, los trabajadores señalaron que la falta de especialistas y materiales complica la atención de los derechohabientes. Incluso, algunos afirmaron que han tenido que adquirir insumos con recursos propios para continuar trabajando.

A estas inconformidades se suma el rechazo al aumento del 2.9% directo al sueldo tabular aprobado por la dirigencia sindical. Los manifestantes exigen que el incremento directo al salario sea del 10%, además de mejores condiciones de jubilación y la contratación de más personal.

La situación también generó afectaciones viales importantes. En Tecámac, trabajadores del Hospital General Regional 200 bloquearon la carretera México-Pachuca, mientras que en Tlalnepantla la movilización frente a la Clínica 72 ocasionó congestionamiento de alrededor de cinco kilómetros en Periférico Norte.

Las protestas evidenciaron también el desacuerdo entre la base trabajadora y la dirigencia del Sindicato Nacional de Trabajadores del Seguro Social (SNTSS). Tras una reunión de más de siete horas con representantes de los inconformes y autoridades federales, no se alcanzó un acuerdo que pusiera fin al conflicto.

La dirigencia sindical sostiene que el aumento integral negociado es de 6.8%, al sumar el incremento al sueldo tabular y la ayuda de renta. Los inconformes, sin embargo, insisten en que esa propuesta no responde a sus exigencias.

El siguiente momento clave será el 14 de octubre, cuando se realizará una consulta sindical para que los trabajadores decidan si aceptan o rechazan el acuerdo. También hay demandas para convocar a un congreso extraordinario que permita revisar las decisiones de la dirigencia.

Mientras continúa la disputa salarial, los empleados mantienen sobre la mesa otra exigencia: contar con los recursos humanos y materiales necesarios para brindar atención médica sin las carencias que denuncian en sus centros de trabajo.


Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *