La nueva dirigente nacional de Morena, Ariadna Montiel, asumió el control del partido en uno de los momentos más delicados para el movimiento, marcado por disputas internas, adelantamiento de aspiraciones políticas y fuertes señalamientos por presuntos vínculos de personajes del oficialismo con el crimen organizado.
En medio de la carrera rumbo a las elecciones de 2027, Montiel reconoció que Morena enfrenta una intensa lucha interna por candidaturas y anunció una estrategia de “blindaje” para evitar que perfiles relacionados con corrupción o grupos criminales lleguen a ocupar cargos públicos.
🚨 Entre las medidas más relevantes, adelantó que los aspirantes serán revisados por el Gabinete de Seguridad, la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) y el Instituto Nacional Electoral (INE), con el objetivo de detectar posibles nexos ilícitos o irregularidades antes de definir candidaturas.
La dirigente también defendió al movimiento frente a las acusaciones surgidas en torno al caso del gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha, asegurando que existe una “narrativa impulsada por la ultraderecha” para golpear a los gobiernos de Morena.
⚠️ Ariadna Montiel aseguró que Morena no permitirá actos de corrupción y afirmó que el partido buscará mantener “piso parejo” entre aspirantes, prohibiendo espectaculares, gastos ostentosos y promoción anticipada rumbo a la contienda electoral.
Además, subrayó que uno de los ejes principales del partido será la defensa de la soberanía nacional y el fortalecimiento territorial del movimiento mediante recorridos casa por casa en todo el país.


Deja un comentario