Una nueva escuela en Santiago Cuaula apuesta por recuperar técnicas ancestrales de cultivo, conservar semillas, captar agua y producir alimentos.

Lo que durante siglos fue una forma de trabajar la tierra en Tlaxcala ahora busca convertirse en una fuente de conocimiento para enfrentar algunos de los principales desafíos del campo.

En Santiago Cuaula, municipio de Calpulalpan, fue inaugurada la Escuela In Situ del Maguey y Metepantle, un proyecto que pretende preservar y estudiar este sistema agrícola tlaxcalteca, reconocido internacionalmente como Sistema Importante del Patrimonio Agrícola Mundial (SIPAM).

La iniciativa de la Asociación Rural de Interés Colectivo Tlaxcala (ARIC) parte de una idea central: que el reconocimiento internacional del metepantle tenga beneficios reales para las comunidades y contribuya a fortalecer la actividad agrícola.

Para ello, la escuela ya cuenta con viveros de hortalizas y maguey, sistemas de captación de agua y un Banco de Germoplasma, infraestructura que permitirá desarrollar actividades de producción, capacitación, investigación y conservación de material vegetal.

El metepantle, basado en prácticas agrícolas adaptadas a las condiciones del territorio, también es observado como una alternativa para recuperar suelos y conservar humedad frente a los efectos del cambio climático.

Durante la inauguración, representantes de la FAO, legisladores de distintos países de América Latina, integrantes de Amexcid y autoridades agrícolas de Honduras conocieron el proyecto y participaron en las actividades realizadas en la comunidad.

La senadora con licencia Ana Lilia Rivera Rivera, invitada especial al evento, sostuvo que el reconocimiento del metepantle debe ir más allá de una declaratoria y servir para mantener vivos los conocimientos que las comunidades han construido a lo largo de generaciones.

La experiencia tlaxcalteca, agregó, podría ser analizada en otras regiones de México que compartan condiciones de suelo y clima, siempre que las prácticas sean adaptadas a las necesidades de cada territorio.

Uno de los aspectos centrales será combinar el conocimiento campesino con la investigación científica. Para ello, la ARIC mantiene convenios con instituciones como la Universidad Autónoma Chapingo, el Colegio de Postgraduados y la Universidad Autónoma Metropolitana, Unidad Xochimilco.

La escuela también busca conservar semillas, fortalecer la producción de maguey, mejorar el manejo del agua y mantener prácticas vinculadas con la producción de alimentos.

Con ello, Santiago Cuaula se convierte en un nuevo punto de encuentro entre tradición, ciencia y campo, con el metepantle como protagonista de un proyecto que pretende demostrar que los conocimientos del pasado todavía pueden aportar respuestas a los desafíos agrícolas del presente.


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