El crecimiento urbano y los cambios en el uso de suelo hacen necesaria una actualización que permita conocer con mayor precisión las zonas de peligro.
A pesar de los avances en la integración del nuevo Atlas de Riesgos de Tlaxcala, alrededor de 20 municipios todavía tienen documentación pendiente, lo que mantiene abierto uno de los procesos más importantes para fortalecer la prevención de desastres en la entidad.
La Coordinación Estatal de Protección Civil (CEPC) informó que 40 de los 60 ayuntamientos ya entregaron la información requerida, mientras que el resto deberá completar sus expedientes antes de diciembre.
El pendiente adquiere relevancia debido a que los riesgos pueden modificarse con el crecimiento urbano, las nuevas construcciones y los cambios en el uso de suelo, además de la aparición o transformación de zonas susceptibles a inundaciones, deslaves u otros fenómenos.
El Atlas permite identificar no solo las áreas de peligro, sino también los elementos de infraestructura y población que podrían resultar afectados, información indispensable para establecer medidas de prevención y rutas de actuación.
UN PROCESO QUE VIENE DESDE 2025
La actualización del documento ya había sido reportada desde finales de 2025, cuando Protección Civil estatal señaló que parte de la información necesaria dependía de los ayuntamientos. En ese momento se informó que el proyecto representaba una inversión cercana a 23 millones de pesos.
Además, existe un antecedente que muestra la importancia de contar con información actualizada: registros del Centro Nacional de Prevención de Desastres (CENAPRED) señalaban que, hasta 2022, únicamente 10 de los 60 municipios de Tlaxcala contaban con un Atlas de Riesgo, aunque varios de esos documentos tampoco estaban actualizados.
El desafío es que los municipios pendientes entreguen la información faltante y que el nuevo Atlas permita contar con un diagnóstico estatal más completo para prevenir y atender emergencias.


Deja un comentario